Quiero decirte que te extraño, más que la chucha, y no sé cómo pasó todo tan rápido. Una vez me dijiste que con el tiempo entendería, pero pasan las semanas y la confusión en mí aumenta. Odio estar lejos de ti, de tu cuerpo, de tu esencia, yo sé que tú lo sabes.
Perdón por los malos ratos, perdón si mi comportamiento fue egoista o si fui muy enojona, sensible, lo que sea…
Ahora sí que ya no sé nada, de verdad que no tengo idea. Quiero también agradecerte por el tiempo que me diste, nunca la había pasado tan bien.
Tienes mi número y dirección por si me quisieras ver alguna vez (si supiera dónde buscarte ya habría ido) cualquier cosa yo te estaré esperando siempre.
Te adoro.





